Explorando el mundo del café frío

06/02/2024

Si eres amante del café frío, este post te interesa. En el mundo del café, existen numerosos métodos de preparación que brindan una amplia gama de sabores y experiencias sensoriales. Dos de los métodos más populares para obtener un café frío son el Cold Brew y el Cold Drip, a los que ahora se suma el Fast Brew. Sigue leyendo para conocer las diferencias entre los tres métodos de preparación.

Aunque fueron los millennials los impulsores del cold brew y el cod trip, el consumo de estas bebidas frías ha aumentado en otros muchos grupos de edad. Según un estudio, los consumidores de 45 a 59 años han aumentado su consumo en un 29%, mientras que los grupos de edades de 30 a 44 y los menores de 30 años lo han incrementado en un 27%.

Cold Brew

¿Cómo se prepara? Se sumergen los granos de café molidos en agua fría durante un periodo prolongado, generalmente entre 12  24 horas. Durante este tiempo, los compuestos solubles del café se disuelven lentamente, creando un extracto concentrado de sabor. Cuando finaliza el tiempo de extracción, el líquido se filtra para eliminar los posos, obteniendo un concentrado de café listo para diluirse con agua o hielo antes de ser consumido.

Cold Drip

¿Cómo se prepara? Este proceso implica un goteo lento y constante de agua fría a través de una cama de café molido. La extracción se lleva a cabo gota a gota y generalmente tarda entre 3 y 12 horas. Este método requiere de un equipo especializado, como un dripper de goteo frío o un dispositivo de torre de goteo. A medida que el agua fría atraviesa lentamente el café molido, se extraen los compuestos solubles, produciendo una bebida con menos sedimentos. El Cold Drip se puede beber directamente una vez extraído, sin necesidad de ser diluido.

Fast Brew

¿Cómo se prepara? También conocida como Japanese Iced Coffee, se basa en el filtrado del café en caliente directamente sobre hielo depositado, por ejemplo, en la parte inferior de una kemex, una kalita o una V60, logrando un rápido enfriamiento de la extracción. Para equilibrar la bebida, la proporción de agua y café en la preparación debe modificarse ligeramente, hasta lograr una especie de concentrado que, en contacto con el hielo, se equilibrará dando lugar a una bebida ligera y agradable. Para ello hay que asegurarse de que la suma total del porcentaje de agua caliente y el agua del hielo se corresponda con la cantidad de agua del ratio de la receta elegida.

Además, el café se deberá moler más fino que para preparar el Cold Brew o el Cold Drip porque se utiliza menos agua para infusionarlo.

¿Cuál es el resultado en taza?

Tanto el Cold Brew como el Cold Drip ofrecen perfiles de sabor únicos y pueden apelar a diferentes preferencias. Como no entra en juego el factor de la temperatura del agua en la ecuación de la elaboración, los aromas son más sutiles y menos intensos.

El Cold Brew, por ejemplo, se caracteriza por su cuerpo suave y sedoso, con una acidez más baja en comparación con otras preparaciones en caliente. El largo tiempo de extracción produce sabores dulces, notas de chocolate y caramelo, y se describe como más concentrado y robusto.

Sin embargo, el Cold Drip destaca por su claridad y delicadeza en el sabor. Al utilizar un proceso de goteo lento, se obtiene una bebida más liviana en cuerpo y una acidez más pronunciada en comparación con el Cold Brew. Los sabores frutales y florales destacan en el Cold Drip, ofreciendo una experiencia sensorial brillante y refrescante.

En cuanto al Fast Brew, es una taza de café helado con sabores, más vibrante, más compleja y con una acidez más pronunciada.